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Una rápida lectura del mapa de la Reserva de Biosfera pone de manifiesto una variedad de formas de relieve: desde zonas de quebradas y serranías hasta tierras bajas inundables, humedales y bañados, pasando por una cadena de lagunas litorales, dunas y extensas playas de arena que alternan con puntas rocosas sobre la costa atlántica.

Las sierras representan el paisaje más extendido de la Reserva: abarcan el 36% de su territorio. Con una altura que oscila entre los 200 y los 500 metros sobre el nivel del mar, las sierras son la parte más elevada de la región de los bañados del este. Allí nacen sus principales ríos: Yaguarón, Olimar, Tacuarí y Cebollatí. Dentro de la Reserva, en el departamento de Maldonado, se encuentra el cerro Catedral que, con 513 metros, es la altura máxima del Uruguay.

Colinas y lomadas constituyen un segundo tipo de paisaje y sirven de transición entre las sierras y las llanuras. Su altitud varía entre los 25 y 150 metros, su extensión representa el 20% de la Reserva y en ellas dominan los ecosistemas de pradera.
Dentro de los sectores serranos también se ubican los valles. Tienen una altitud variable, pero en general están un centenar de metros por debajo de las sierras que los rodean. Valles como los de Aiguá, Mariscala y Fuentes representan poco más del 3% de la Reserva.

Otros paisajes de la Reserva son las llanuras altas, medias y bajas.
    Las llanuras altas son terrenos planos no inundables que bordean las llanuras bajas y suelen estar dedicados a la agricultura. Representan un 12% de la Reserva y sus ejemplos más representativos pueden verse alrededor de las localidades de Vergara y José Pedro Varela.

    Las llanuras medias son terrenos planos situados por encima del nivel de inundación. En este tipo de terrenos, que representan cerca del 2% de la Reserva, se encuentran los palmares de butiá. Miles y miles de palmeras dos y tres veces centenarias conforman un paisaje único e irrepetible.

    Las llanuras bajas son las tierras que se inundan, permitiendo así la formación de bañados. Representan el 17% de la Reserva.

Ésta tiene, además, casi 200 kilómetros de costa oceánica, 180 de ellos en Rocha y el resto en Maldonado. En ellos se suceden extensas playas modeladas por las olas y las corrientes litorales.

Esta cadena de hermosas franjas de arena es interrumpida por puntas rocosas, entre las que se destacan los cabos de Santa María y Polonio. A su vez, aguas adentro del océano, estas puntas rocosas se prolongan en pequeñas islas. Ellas y la porción del mar que se considera parte de la Reserva, representan el 4% de su superficie.

Dentro de la región costera se distinguen varios tipos de paisajes. Las lomadas costeras se alinean paralelamente a la costa, tienen una altura que oscila entre los 20 y 30 metros y representan apenas el 1% del área total. Ejemplos de este tipo de paisaje abundan entre José Ignacio y La Paloma. Muchas de estas lomadas -muy visibles, por ejemplo al este de La Pedrera- presentan grandes zanjas o cárcavas, producto de la erosión.

Otra unidad paisajística está constituida por dunas y playas, donde la reina es la arena. Dominantes a lo largo de la costa atlántica, en el total de la Reserva apenas representan poco más del 1% de su superficie.

Uno de los rasgos más característicos y exclusivos del paisaje rochense es la franja de altos médanos costeros. Las dunas de Cabo Polonio, de hasta 30 metros de altura, configuran un cuadro natural de gran belleza y han sido declaradas monumento natural. En Valizas, en cambio, las dunas están adosadas a la masa granítica del cerro de la Buena Vista que, desde su cima ubicada a 50 metros sobre el nivel del mar, permite observar uno de los paisajes más bellos de la costa uruguaya.

Una serie de lagunas litorales (José Ignacio, Garzón, de Rocha, de Castillos, Negra y Merín) se extienden paralelas a la costa y forman parte de una serie que se continúa en Brasil. Su origen está vinculado a procesos tectónicos (cambios estructurales de la Tierra), a la acción de la deriva litoral y al viento que contribuye a formar las barras arenosas que separan a algunas de estas lagunas del mar.




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