Las reservas de biosfera   

El concepto de reserva de biosfera comenzó a utilizarse oficialmente en 1971, como factor clave para hacer compatibles objetivos aparentemente conflictivos de conservación de biodiversidad, fomento del desarrollo socioeconómico y mantenimiento de valores culturales asociados.

Las reservas de biosfera fueron concebidas en su origen como zonas protegidas de medios terrestres y costeros, representativos de ecosistemas característicos de regiones naturales de la Tierra, internacionalmente reconocidas dentro del marco del Programa MAB de la UNESCO.

Cada reserva tiene un alto valor por su biodiversidad y funciona así como depósito para la conservación de muestras representativas del material genético del planeta.

En el concepto moderno, una reserva de biosfera no es sólo una zona protegida. Es también un gran laboratorio social, un ejemplo que vincula en forma efectiva la conservación ambiental con el desarrollo, cuyos beneficios irradian hacia el área circundante. Identificada y definida por sus valores biológicos, paisajísticos y culturales, el territorio de la reserva debe servir para ensayar un modelo ambiental y socialmente sustentable que pudiera luego extenderse a otras áreas.

Las reservas de biosfera forman una extensa red mundial abarca unas 325 reservas en más de 80 países.

Funciones

Deben cumplir con tres funciones fundamentales:

  • Conservación, cuyo objetivo es contribuir a la conservación de paisajes, ecosistemas, especies y diversidad genética.

  • Desarrollo, destinada a fomentar un desarrollo económico y humano sostenible.

  • Apoyo logístico, destinada a respaldar actividades de investigación, educación ambiental, formación y observación permanentes


Programa de Conservación de la Biodiversidad y Desarrollo Sustentable en los Humedales del Este
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